Hasta el día de ayer, Mayra pensaba que el servicio militar era obligatorio en todos los países del mundo.
¿Les parece extraño?
De vacaciones, y luego de pasar por dos años de entrenamiento para formar parte de la reserva del ejército de Israel, esta joven judía de 21 años -a quién conocí en una discoteca barranquina el jueves- se encuentra ante una extraña realidad a la que confrontará por primera vez: la posibilidad (realidad) de que un país (el Perú) no cuente con un servicio militar de carácter obligatorio para sus jóvenes.
¿Les parece extraño?
De vacaciones, y luego de pasar por dos años de entrenamiento para formar parte de la reserva del ejército de Israel, esta joven judía de 21 años -a quién conocí en una discoteca barranquina el jueves- se encuentra ante una extraña realidad a la que confrontará por primera vez: la posibilidad (realidad) de que un país (el Perú) no cuente con un servicio militar de carácter obligatorio para sus jóvenes.
Lo obvio: Perú no es Israel.
A diferencia de Israel, en el Perú ningún joven parece encontrarle utilidad o interés a las lecciones que pueda brindar un comandante del ejército nacional. Y es que la guerra se nos dio solo para lograrnos un par de fracasos y plantar falsos héroes en monumentos a batallas que incluso no fueron nuestras. Israel, por otra parte, vive en un conflicto bélico constante desde el mismo día que David Ben-Gurión proclamara su independencia en mayo de 1948.
Así que ya pues. Miguel Grau puede ser el peruano del milenio por su comportamiento caballeresco en una guerra que no ganó, pero no es Moshé Dayán que derrotó a cinco países en menos de seis días. Y eso fue solo en una guerra, el tipo participó en por lo menos tres.
Esta vez nos encontramos en Miraflores. Mayra (este obviamente no es su verdadero nombre) es prima de una amiga mía que tiene familia en Israel y está en calidad de turista en Lima solo por unos días. El encuentro -que empezó tal vez primero con segundas intenciones- terminó siendo una densa conversación acerca de este tema, al cual desde hace semanas no le hicieron falta portadas ni opiniones especializadas en los diarios locales.
Así que ya pues. Miguel Grau puede ser el peruano del milenio por su comportamiento caballeresco en una guerra que no ganó, pero no es Moshé Dayán que derrotó a cinco países en menos de seis días. Y eso fue solo en una guerra, el tipo participó en por lo menos tres.
| Moshé Dayán, el Chuck Norris judío |
Esta vez nos encontramos en Miraflores. Mayra (este obviamente no es su verdadero nombre) es prima de una amiga mía que tiene familia en Israel y está en calidad de turista en Lima solo por unos días. El encuentro -que empezó tal vez primero con segundas intenciones- terminó siendo una densa conversación acerca de este tema, al cual desde hace semanas no le hicieron falta portadas ni opiniones especializadas en los diarios locales.
Cuando Mayra mencionó que había invertido años de su joven y vigorosa vida en servir al ejército de Israel, mi instinto periodístico improvisó un celular como reportera y se dio la siguiente conversación. A pesar de que Mayra posee un buen uso del español algunas respuestas quedaron inconclusas, pero se hizo el esfuerzo por mantener la coherencia a lo largo de la transcripción.
- ¿Cuánto tiempo de Servicio Militar Obligatorio (en adelante, SMO) hiciste?
- Dos años después del colegio, al cumplir 18 años y medio. Todos los jóvenes están obligados a presentarse antes de cumplir esta edad.
- ¿Cuáles son los beneficios que el estado les da a las personas que hacen SMO en Israel?
- Después que terminamos el SMO ellos me dan trabajo en buenos lugares con un buen sueldo. Ellos te dan opción de trabajar con los municipios o el estado. Cuando estás armado y sirves al ejército, puedes trabajar con la policía para atrapar a la gente que trafica con drogas, roba o hace daño a la comunidad. Ellos pagan siempre que trabajes en algo que ayude a tu país.
- ¿El SMO en Israel se limita solo a enseñarte a utilizar armas?
- No, me enseñan muchas más cosas. Me enseñan a manejar mejor mi responsabilidad, mi independencia, me dan la posibilidad de tener más lugares buenos para trabajar. Ellos les preguntan a los jóvenes si quieren estar con armas o en situaciones de peligro, entrenando cerca a los países que están en guerra con nosotros. Ellos (la fuerza armada) te enseñan Krav Magá y uso de armas en ese sentido. También aprendí a que no debo tener miedo, perdí el miedo.
- ¿Qué te ha enseñado la academia militar?
- Estar más responsable e independiente. Que no hay que preocuparse por las cosas pequeñas de la vida, cuando hay cosas mucho más peligrosas y hay que vencer el miedo. El entrenamiento está lleno de emociones muy fuertes, cosas que no atravesarías como una persona normal.
- ¿También les enseñan a usar material técnico además de las armas?
- Sí, nos enseñan a usar computadoras, radares, radio y mandar alertas para comunicarnos en situaciones de guerra. Obviamente nos enseñan a utilizar armas, tanques y hacer bombas. Nos enseñan a cómo vestirnos para la guerra, cómo utilizar un avión y cómo comportarnos en el barco en situaciones de conflicto en el mar.
*Se toma un sorbo de pisco tratando de pensar qué más decir. Le pregunto si se siente cómoda conversando de esto y me dice que sí, pero que le cuesta mucho encontrar las palabras exactas para expresar lo que quiere decir*
- Antes que empieces a estar en el ejército, ellos examinan tu perfil para ver si te van a alejar de casa, si te van a dejar portar un arma y ver cuántos días irías a entrenar y cuantos días volverías a la casa. Siempre están chequeando todo. Hay muchas cosas que son muy importantes que no necesariamente implican usar armas. Tú puedes hacer otras cosas para servir a la comunidad desde el ejército.
- Me comentabas que pensabas que el SMO era obligatorio en todos los países…
- Sí, yo pensaba esto. Ahora ya sé que no. Hay países que no deben porque no hay guerra. En Israel hay muchos países que nos odian. Tenemos muchos problemas con los árabes que quieren atacar a mi país. Por eso nosotros siempre tenemos que estar listos y alertas. Creo que el SMO es muy importante. Pienso que todos deberían hacerlo. Incluso si no hay guerra, es para ti mismo, para ser una persona fuerte y menos miedosa. Han sido los dos mejores años de mi vida porque me estudié a mí misma y conocí más de mi país. Descubres cuanto te importa tu país y que debes de cuidarlo para que todo vaya a estar bien.
- ¿Quiénes no hacen SMO en Israel?
- Los enfermos. Hay muchos enfermos que incluso quieren hacer servicio militar y el ejército les permite hacer labores pequeñas para colaborar. Los huérfanos o hijos mayores que deben cuidar a sus hermanos y son sostén de un hogar también están exonerados. Hay gente que siente que no es para ellos. Hay chicos que luego de cuatro meses se vuelven locos y quieren suicidarse porque es demasiada presión, demasiado miedo, y creen que no es el lugar donde deberían estar. El ejército es demasiado disciplinado y exigente. No debes llevar nada en el cabello, ni en las manos y debes estar siempre limpio. Hay chicos que no pueden estar en esa situación.
- ¿Tú crees que en el Perú debe haber SMO?
- No tanto para el país, pero para las personas del país. A pesar de que no haya guerra o problemas de guerra, importa mucho el SMO porque creo que te vuelve una mejor persona.
Y eso fue lo último que debí escuchar para considerar apagar la reportera. Mayra me había brindado no una visión especializada del problema, no de una mirada macro desde la institucionalidad del servicio militar, pero una consideración personal: el servicio la convirtió en una mejor persona y considera la experiencia como uno de los momentos más gratos de su vida.
Perú no es Israel. Perú no cuenta con los mismos recursos o no se encuentra en las mismas situaciones. Pero eso no tiene porque invalidar esta visión tan personal. La pregunta cae de madura: ¿deberíamos eximir de esta experiencia a nuestros jóvenes peruanos? ¿quién debería salir en defensa de los jóvenes a exigir mejores beneficios para este servicio?
Y la típica pregunta: "¿qué pasaría si...?"
Los dejo con otro vídeo de Roy Elghanayan, el papi del Krav Magá.
Y la típica pregunta: "¿qué pasaría si...?"
Los dejo con otro vídeo de Roy Elghanayan, el papi del Krav Magá.

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